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El Viaje Astral

El caso mas conocido de viaje astral fue el protagonizado por el criminal Ed Morell, que a finales del siglo XIX fue condenado a cadena
perpetua y recluido en la prisión de alta seguridad de San Quintín, en California. Por esconder armas en la prisión fue torturado por sus
carceleros y condenado a vivir con dos camisas de fuerza, una sobre otra, extremadamente apretadas, que le provocaban dolores agudos
y la sensación de estar enterado vivo. Mientras las heridas le perforaban la piel él se evadía creando un estado de disociación mental
que le permitía viajar astralmente por la prisión.
Cuando un nuevo director llegó a la cárcel de San Quintín lo libró de este vejatorio estado que había soportado durante un lustro.
Sorprendentemente, Ed Morrel no estaba deteriorado, ni parecía haber sufrido nada. El secreto estaba en en que había desarrollado un
nivel de conciencia autógena que operaba independientemente de su cuerpo físico y ello le permitía escapar a los muros de la prisión. En
1909., Ed Morrell fue indultado y describió sus procedimientos y las extraordinarias experiencias astrales en el libro The Twenty-Fifth
Man. El cuerpo astral yaciendo sobre el cuerpo físico.
Viaje Astral es un término esotérico de procedencia oriental que define la experiencia
desarrollada por el cuerpo astral de la persona, el cual consiste en la "envoltura estelar
del alma". Esta creencia está fuertemente arraigada y ya se manifestaba en antiguos
textos hindúes, egipcios, griegos, y hasta en la Biblia cristiana. Se considera que el
cuerpo astral esta conformado por una sustancia energética ligera, translucida,
luminosa y evanescente que es una replica exacta del cuerpo físico. Tiene por misión
transportar el alma de la persona en el momento de la muerte física en un fantástico
viaje astral hacia el universo.
En parapsicología, el viaje astral se entiende como un fenómeno clónico equivalente a la
proyección psi o desdoblamiento, aunque existen ciertos investigadores del fenómeno
que aseguran tener indicios demostrativos de que no se trata exactamente del mismo
fenómeno sino de otro semejante, no idéntico.
La diferencia entre ambos radica en lo puramente filosófico, basado uno en la existencia de una entidad espiritual energética que se
manifiesta durante el viajes astral independientemente del cuerpo físico. En otro, las ciencias psíquicas sostienen que la proyección psi
obedece en realidad a un mecanismo etiológico puramente psíquico que se manifiesta de forma paranormal mediante la actividad
perceptiva extrasensorial, cuya manifestación o existencia está evaluada científicamente aunque no siempre se produzca de forma
consciente.

¿Que Es El Viaje Astral?

Un viaje astral es la separación del cuerpo físico y el cuerpo astral, sin mediación del cuerpo emotivo ni ingerencia del cuerpo mental,
aunque el cuerpo mental nos sirva de interprete. Los antiguos egipcios creían que el cuerpo astral o ba era un pájaro con rostro humano.
Esta separación es muy parecida a la muerte, muchas de las personas que han
permanecido muertas clínicamente durante algunos minutos lo han experimentado
conscientemente. Pero no hace falta estar al borde de la muerte para experimentarlo.
Algunas personas lo experimentan de forma espontánea cuando están perfectamente
despiertas, sin proponérselo siquiera, mientras que otras se pasan la vida buscando en
vano dicha experiencia y lo mas que consiguen, después de ayunar y de meditar durante
años, es una potente proyección mental. Por supuesto, existen personas que viajan
astralmente siguiendo toda clase de técnicas o ingiriendo diversos tipos de drogas
alucinógenas (ayahuasca o peyote).
Los "maestros" en dichas técnicas y drogas dicen mayoritariamente que los viajes
astrales son peligrosos, pero la verdad es que solo son peligrosos para las personas con
debilidades psíquicas o cardíacas, ya que producen taquicardias y son capaces de desequilibrar a una mente débil.


Síntomas Del Viaje Astral

Lo primero que sucede en un viaje astral consciente, es la separación del cuerpo astral. Cuando esto sucede, el cuerpo físico queda
inerte, con la mirada perdida o los ojos cerrados, con unas constantes vitales muy bajas, pero en absoluto dormido. La concentración es
necesaria, pero no indispensable. Y se puede tener conciencia, o no, de lo que sucede a nuestro alrededor físico mientras el cuerpo astral
vuela por otros planos. La sensación vivida de la separación puede darse de formas diversas:
- Una de ellas es la sensación de mareo.
- Otra una sensación de movimiento ondular, como el vaivén de las olas del mar.
- Otra mas es la sensación de giro frenético, como si estuviéramos a bordo de una violenta atracción de parque de atracciones.
- Pero la mas común es la sensación de elevación. Y esta elevación también puede darse de distintas formas:
- Sensación de ponernos de pie.
- Sensación de ponernos de cabeza.
- O sensación de elevación total, como si fuéramos un globo lleno de gas que comienza a elevarse.
Las primeras impresiones del viaje astral son en relación con nuestro entorno y con nuestro propio cuerpo físico, al que podemos ver
postrado, si estamos acostados, o sentado en flor de loto si practicamos una sesión yoguística. Precisamente la visión del propio cuerpo
resulta bastante desconcertante para la mayoría de las personas que realizan un viaje astral sin tener una buena preparación.
Y cuando se habla de una buena preparación no se refiero a esa serie de tonterías religiosas que alegan los "entendidos", sino a la
capacidad intelectual que cada persona debe tener para entender diferentes fenómenos a los que puede enfrentarse a lo largo de la
vida.
Una vez que el cuerpo astral se ha elevado lo suficiente como para poder ver el cuerpo físico y las estancias que le rodean, sobre todo en
las primeras experiencias, es posible que se dedique a viajar por ciertas áreas del mundo físico con cierta prudencia. La viveza del viaje
hace que veamos las cosas físicas tal y como las vemos habitualmente, es decir, claras y sólidas. Las puertas y las paredes, que el
cuerpo astral puede atravesar sin el menor esfuerzo, nos atemorizan por su robusta apariencia. Después de dar un par de vueltas por
nuestro entorno, el cuerpo astral suele dispararse, sin ningún control por nuestra parte, hacia otros planos.

Los Canales Astrales

El cuerpo astral vuela las primeras veces hacia el cielo y es capaz de llevarnos a otros planetas, pero prefiere dirigirse a los canales
astrales. Estos canales son como túneles oscuros, o de diferentes colores, que absorben el cuerpo astral y le elevan hasta diversos
planos astrales. La mayoría de los canales son rectos y permiten una rápida ascensión, pero también los hay retorcidos y laberínticos,
que pueden llevarnos hacia arriba o hacia abajo a otras dimensiones.
Los canales ascendentes se relacionan por regla general con imágenes simbólicas y celestiales, unas luminosas y atrayentes, y otras
apagadas y tristes. Uno de esos canales es muy amplio y en él podemos ver a mucha "gente" caminando y ascendiendo
dificultosamente. La escena recuerda el purgatorio dibujado por Doré, pero nuestro cuerpo astral raras veces camina junto a los demás,
es más, parece tener cierta reticencia a acercarse y pasa volando por encima de todos.
Uno de los canales preferidos del cuerpo astral, quizá por que se parece mucho a la imagen clásica que tenemos del cielo, es el canal
azul. Este canal nos eleva y nos lleva a una zona luminosa y nubosa. La entrada del canal es algo oscura, pero en la cima emana una
atrayente y tranquilizadora luz. Muchas persona que han tenido una experiencia de muerte clínica se lanzan hacia el inmediatamente.
Como decía, a la salida del túnel nos encontramos con una especie de cielo azul, luminoso y nubloso, muy agradable y confortable. En
este cielo podemos pasar un tiempo, aunque el tiempo en dicho lugar no tiene sentido muy grato, tan grato que a menudo las personas
quieren quedarse en el para siempre. Es decir, que la estancia en ese lugar nos hace desear la desconexión con el mundo físico.
Al principio nos encontramos solos, pero pasado un tiempo podemos empezar a tener compañía y disfrutar de situaciones celestiales,
con ángeles, coros, etc. Poco después, sentimos la necesidad de avanzar en dicho plano y nos dirigimos astral e irremediablemente hacia
la fuente de luz, una fuente que no parece tener origen pero que nos atrae hacia una especie de puerta que deseamos cruzar con toda el
alma, a pesar de que a veces nos asalten ciertos temores al hacerlo.
Pero antes de poder avanzar hacia ella, no encontramos con un personaje al que algunos llaman guardián azul. Ese guardián parece un
ser luminoso y azul, formado con esa misma luz y nubosidad del plano. A primera vista parece de nuestro tamaño, pero a medida que nos
vallamos acercando a la puerta se convierte en un gigante para nosotros que nos impide el paso.
Su presencia es tan acogedora como sobrecogedora y nos hace sentir la necesidad de seguir adelante y traspasar el portal. Pero si no ha
llegado nuestra hora, es decir, si no estamos del todo muertos, e insistimos en cruzar, nos dice algo así como: "Aun no ha terminado tu
misión en la tierra", y nos manda de regreso inmediatamente a nuestro cuerpo físico. A veces no hace falta que queramos cruzar el
portal para que nos mande de vuelta a casa, es mas, muchos cuerpos astrales ni lo ven siquiera cuando les habla y les devuelve al
cuerpo.
Otras personas se han asustado cuando, en lugar de devolverles al cuerpo, le dice que pueden quedarse todo el tiempo que quieran allá
arriba. De cualquier manera, solo deja pasar el portal a los verdaderamente muertos, aunque algunos magos y santones aseguran haber
cruzado el portal gracias a su elevada calidad espiritual.
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